En este momento estás viendo 23 de abril de 2024. Día del Libro. ¿A qué huelen los libros? ¿Por qué tienen ese aroma? La respuesta está en la química

23 de abril de 2024. Día del Libro. ¿A qué huelen los libros? ¿Por qué tienen ese aroma? La respuesta está en la química

La química está presente también en los libros. Todo es química. Y los libros son pura química. Así lo explica el blog de divulgación química Compound Interest, en un artículo firmado por Andy Brunning, que detalla cuáles son los componentes químicos que forman parte de los libros, qué compuestos químicos permiten que los libros desprendan ese aroma que los hacen característicos, esos integrantes químicos que logran que con el olfato reconozcamos a la perfección a cómo huelen los libros. E identificar con los ojos cerrados que estamos en una biblioteca o en una librería.

Olor a libro nuevo

La publicación Compound Interest destaca que el olor a libro nuevo se atribuye al propio papel y a los productos químicos utilizados en su fabricación; a las tintas utilizadas para imprimir el libro y a los adhesivos utilizados en la encuadernación. Los productos químicos se utilizan en varias etapas de la fabricación del papel, donde se añade hidróxido de sodio, también denominado sosa cáustica, para aumentar el PH. Las fibras se blanquean con, por ejemplo, el peróxido de hidrógeno, que luego se mezcla con grandes cantidades de agua, que lleva aditivos para, entre otros objetivos, mejorar la resistencia del papel al agua, como el dímero de alquilceteno. Estas sustancias químicas, a través de sus reacciones, contribuyen a la liberación de compuestos orgánicos volátiles al aire. Es cuando detectamos esos olores a libro nuevo en el ambiente.

Olor a libro viejo

Sobre el aroma que desprenden los libros viejos hay más investigaciones, según destaba Compound Interest. La descomposición química de los compuestos del papel produce ese olor característico. El papel contiene, procedente de la madera de los árboles con que se fabrica, celulosa y lignina. El olor a libro viejo se deriva de una degradación química de estos elementos. Esta reacción, denominadas hidrólisis ácida, genera una amplia gama de compuestos orgánicos volátiles, que contribuyen al olor de los libros antiguos.

Algunos de esos compuestos son:

Benzaldehído, que añade un aroma parecido al de las almendras.

Vainillina, que genera un aroma parecido a la vainilla.

Etilbenceno y el tolueno, que aportan olores dulces.

2-etil hexanol, que aporta un aroma ligeramente floral.

Más información: ‘EL AROMA DE LOS LIBROS’, en Compound Interest.

https://www.compoundchem.com/2014/06/01/newoldbooksmell/