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El decano del Consejo General aporta luz en ‘La Vanguardia’ sobre la presencia de melones con clorpirifos procedentes de Marruecos. Ricardo Díaz Martín: “Erradicar la tecnología química sería volver a la caverna”

El decano del Consejo General de Colegios Oficiales de Químicos de España, Ricardo Díaz Martín, aportó luz en un reportaje publicada por el diario La Vanguardia sobre: Melones con clorpirifos, el pesticida prohibido en la UE que aún supone un riesgo. La información, firmada por la periodista Laura Conde, indica que hace pocas semanas se hizo pública una alerta sanitaria a causa de la presencia de residuos de clorpirifos, un pesticida prohibido en la Unión Europea desde 2020, en una partida de melones procedentes de Marruecos. España activó el Sistema Rápido de Alertas para Piensos y Comida (RASFF) de la Unión Europea. A pesar de que, tras el análisis, se interrumpió de inmediato la distribución de estos melones, pocas semanas después y en plena temporada de esta fruta, es razonable plantearse si esta situación entraña algún riesgo para el consumidor. El decano del Consejo General de Colegios Oficiales de Químicos de España, como primera puntualización, recuerda que “erradicar la tecnología química sería volver a la caverna; somos la generación más expuesta a químicos y a su vez la más longeva”. Según el presidente del Consejo General de Colegios de Químicos de España, Ricardo Díaz, “el hecho de que la presencia de clorpirifos se detectase a tiempo significa que los controles de seguridad alimentaria funcionan a la perfección, de manera que es una buena señal. La mala noticia es, sin duda, que fuera de la Unión Europea las cosas no funcionan igual”. Sin embargo, resulta razonable preguntarse, dadas las circunstancias, qué ocurre con aquellos melones que se consumieron antes de 2020, especialmente en mujeres embarazadas y niños, teniendo en cuenta que su consumo afecta al desarrollo neurológico infantil. “No hay que ser alarmista, ya que los controles que elabora la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria están en constante revisión y a la que mínima que se detecta un posible riesgo se toman medidas de inmediato”, explica Ricardo Díaz Martín. Esto significa _continúa Ricardo Díaz Martín en declaraciones a La Vanguardia_ que “para notar los efectos el tiempo de exposición tiene que ser muy elevado y que en la actualidad la Unión Europea es un entorno plenamente seguro, ya que no solo está prohibido el uso de clorpirifos, sino también su importación”.
Para consultar el reportaje de La Vanguardia.