¿Por qué hablar hoy de sustancias químicas y sostenibilidad?
La Fundación Conama acaba de lanzar la campaña #HablemosDeQuímicos, diseñada para acercar al público general temas como calidad del agua, impacto sanitario de los químicos, y comunicación efectiva de riesgos
En España, hasta el 90 % de la población manifiesta preocupación por los efectos de sustancias químicas en productos de uso cotidiano
Marco normativo y campañas en marcha
Estrategia EU: un entorno sin sustancias tóxicas
La UE aprobó el 14 de octubre de 2020 la “Estrategia sobre sustancias químicas sostenibles” para un entorno libre de tóxicos, vinculada al Pacto Verde Europeo, cuya meta es producir y usar sustancias químicas maximizando su aporte social sin dañar la salud ni el medio ambiente .
El proyecto “Políticas para la sostenibilidad” de Conama promueve la creación de redes multisectoriales entre expertos, administración, industria y sociedad civil, con el fin de difundir conocimientos, fortalecer la regulación—como REACH y CLP—y fomentar el cumplimiento de tratados internacionales.
En CONAMA 2024 se celebró la sesión técnica ST‑32 “Estrategia de químicos para la sostenibilidad, para un entorno libre de tóxicos”, en la que se revisó la normativa actual y se pusieron de relieve los principales desafíos, entre ellos, la regulación de los PFAS y los alteradores endocrinos, así como la necesidad de reforzar la vigilancia ambiental y la biomonitorización
Retos y líneas clave de acción
La Estrategia de Sostenibilidad para sustancias químicas aborda cuatro áreas críticas. Primero, comunicación y educación: es imprescindible disipar percepciones negativas sobre la química utilizando un lenguaje sencillo y recursos innovadores —como códigos QR— que faciliten la divulgación, complementado con la enseñanza desde edades tempranas para que la sociedad valore su contribución positiva eur-lex.europa.eu+1echa.europa.eu+1. En segundo lugar, protección de colectivos vulnerables: la exposición química combinada desde fases tempranas puede tener consecuencias en el desarrollo fetal y la salud pública; por ello se refuerza el enfoque de gestión genérica de riesgos de REACH/CLP incluso en productos de consumo cgquimicos.com. El tercer eje, innovación sostenible, promueve desde el diseño inicial sustancias biodegradables y procesos limpios, apuesta por energías renovables y apoya a pymes con programas como Horizonte Europa y LIFE, además de impulsar la digitalización y la inteligencia artificial en la industria . Por último, autonomía estratégica y resiliencia de la cadena de suministro: la estrategia impulsa el incremento de la capacidad de producción en la UE, la diversificación de proveedores y la construcción de cadenas resistentes a crisis globales, posicionando a la Unión como referente en regulación de productos químicos y su gestión a nivel mundial
Papel del Colegio de Químicos: oportunidades y líneas de acción
Sensibilización y visibilidad: Las campañas #HablemosDeQuímicos pueden difundirse entre estudiantes, colegios y ciudadanía para acercar la química de forma clara y positiva.
Colaboración con stakeholders: Participar en comités técnicos (como en Conama) para aportar experiencia, testimonio docente y conocimiento sectorial.
Formación y buenas prácticas: Organizar talleres y seminarios para profesionales, pymes y docentes sobre sostenibilidad, REACH/CLP y diseño verde.
Impulso de proyectos emprendedores: Acompañar iniciativas que desarrollen químicos sostenibles, recursos digitales (apps de etiquetado QR, plataformas de información) o sustitución de sustancias tóxicas
Conclusión: Por una química más limpia, transparente y resiliente
La Estrategia Europea para las Sustancias Químicas marca un punto de inflexión en la forma en que entendemos y gestionamos la química: se trata de avanzar hacia un modelo que combine una mayor protección para la salud y el medio ambiente con el fomento de la innovación y la competitividad industrial.
En este contexto, el papel del Consejo General de Colegios Oficiales de Químicos de España es especialmente relevante. Como entidad de referencia técnica, el Consejo puede y debe actuar como puente entre la ciencia y la sociedad, facilitando la comprensión de los retos que plantea la gestión de sustancias químicas y acompañando a instituciones, empresas y ciudadanos en esta transición.
A través de una comunicación clara y cercana, una apuesta decidida por la formación especializada, y el impulso de tecnologías más limpias y seguras, la química puede y debe posicionarse como un aliado estratégico en la construcción de un modelo de desarrollo más sostenible, justo y resiliente para nuestro país.