La divulgación científica a través de sencillas experiencias o experimentos químicos muy visuales, permite una comprensión más clara y accesible de los fenómenos, además de ayudar a despertar la curiosidad y el interés por la ciencia.
En lo referente a la formación de estudiantes en las áreas de ciencias, al presenciar fenómenos naturales en acción, se desarrolla en ellos una conexión más profunda con el mundo que les rodea y se sienten motivados a aprender más sobre los procesos científicos que los gobiernan; además, se fomenta un mayor compromiso con el estudio de la materia científica.
La explicación por simulación o representación de fenómenos naturales complejos a través de sencillas experiencias físicas o experimentos químicos visuales facilita la comprensión, despierta el interés y fomenta el aprendizaje activo de la ciencia.
Sin embargo, todo experimento debe llevarse a cabo con las precauciones y los medios adecuados, y siempre bajo la tutela y supervisión de un profesional con experiencia para evitar riesgos innecesarios.
La Química es divertida, pero no es un juego.
La explicación por simulación o representación de fenómenos naturales complejos a través de sencillas experiencias físicas o experimentos químicos visuales facilita la comprensión, despierta el interés y fomenta el aprendizaje activo de la ciencia.
Sin embargo, todo experimento debe llevarse a cabo con las precauciones y los medios adecuados, y siempre bajo la tutela y supervisión de un profesional con experiencia para evitar riesgos innecesarios.
La Química es divertida, pero no es un juego.
Ricardo Díaz Martín, decano del Consejo General de Colegios Oficiales de Químicos de España