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Sobre los riesgos de tomar el sol sin precaución en las horas centrales del día. Un artículo de Ricardo Díaz Martín, decano del Consejo General de Colegios Oficiales de Químicos

Tomar el sol sin protección, en verano y especialmente durante las horas centrales del día (aproximadamente entre las 11.00 y las 17.00 horas), es exponerse a riesgos muy significativos para la salud. El riesgo inmediato son las quemaduras solares debidas a la alta radiación ultravioleta (UV), provocando enrojecimiento, dolor, ampollas y descamación de la piel.
Las quemaduras solares repetidas aumentan radicalmente el riesgo de padecer a medio plazo cáncer de piel. El tipo más común de cáncer de piel es el carcinoma de células basales, el carcinoma de células escamosas y el melanoma, que es el tipo más peligroso.
Además de este riesgo, exponerse al sol sin protección produce envejecimiento prematuro de la piel por el daño que produce la radiación UV sobre las fibras de colágeno y elastina de la piel. El envejecimiento de la piel se traduce con la aparición de arrugas, manchas oscuras, textura áspera y pérdida de elasticidad.
Otro efecto pernicioso de tomar el sol en exceso es la supresión de la función inmunológica de la piel, lo que aumenta la susceptibilidad a las infecciones y disminuye la capacidad del cuerpo para detectar y destruir las células cancerosas. Es decir, se produce una indeseada supresión del sistema inmunológico.
Por último, también se puede producir un súbito golpe de calor por la fuerte deshidratación, concursando con mareos, debilidad, dolor de cabeza, náuseas y confusión.
Para minimizar estos riesgos, es esencial adoptar varias medidas de protección como usar protección solar de amplio espectro con un factor (FPS) de 30, como mínimo; limitar la exposición al sol durante las horas centrales del día; usar prendas protectoras y buscar zonas de sombra.
Deberíamos recapacitar porque somos los únicos seres de sangre caliente que buscamos la exposición directa al sol durante las horas de mayor radiación en verano. En lo que a este particular se refiere, muchos animales poseen un sentido común más desarrollado que algunas personas.
Ricardo Díaz Martín, decano del Consejo General de Colegios Oficiales de Químicos de España